Translate

jueves, 14 de septiembre de 2006

Negocios y Créditos / Versión “recontralibre” del Flautista de Hamelin

TITO: (Ingresa solo con una toalla a la cintura, sayonaras y una gran escobilla de baño) ¿Qué pasó con el agua? ¡Tengo que ir a trabajar!

MARÍA: (Entrando con un balde) ¿Y ahora cómo hago el desayuno? ¿Quién tendrá un poco de agua?

CARLOS: (Ingresa con una gran máquina de afeitar. Se dirige a María) Por favor, un poquito de agua.

PEDRO: (Entra con un gran cepillo de dientes) Para mí también.

(María sale, seguida por Tito, Carlos y Pedro. Ingresa un NARRADOR)

NARRADOR: La primera vez nos molestamos, pero nada más. Total, después de algunas horas parecía que todo estaba resuelto. Pero al día siguiente…

(Entrando)

TITO: (Cubierto solo con una toalla y un cepillo de baño en la mano) ¡Otra vez!

MARÍA: Pero ¿qué está pasando?

CARLOS: Oye ¿y el agua?

(Salen comentando, enojados)

NARRADOR: Hasta que, más pronto de lo que se puedan imaginar, se hizo costumbre.

TITO: ¿Y?

CARLOS: Tres días que no me baño.

TITO: ¡Qué suertudo! ¡Yo, cinco!

PEDRO: ¡Amor! ¿Me haces un refresco?

MARÍA: No hay agua.

PEDRO: ¿Un cafecito?

MARÍA: No hay agua.

PEDRO: ¿Y un caldito?

MARÍA: ¡Te digo que no hay agua!

JUAN: Este plato está sucio.

ROSA: No hay agua.

NARRADOR: Como les decía, al principio la gente se molestaba, pero después se fue acostumbrando. Hasta que un día…

MARÍA: ¡Agggg! En mi casa han aparecido los ratones.

TITO: En la mía también.

CARLOS: Y en la mía.

ROSA: (Aparece con su escoba, simulando la cacería de un ratón. Detrás de ella, otros: uno dando pisotones y otros dando gritos) ¡Fuera de mi casa, cochinos!

TITO: No son cochinos, son ratones.

ROSA: ¿Cómo dice?

TITO: Solo le aclaro que no son cochinos, puercos, chanchos, cerdos; son ratones.

ROSA: Así que chistoso.

TITO: No, qué ocurrencia.

ROSA: Así que se burla de mí. (Comienza a corretearlo a escobazos) ¡No huya, cobarde!

TITO: No huyo, solo evito los golpes.

NARRADOR: Y pasó lo que tenía que pasar:

MARÍA: ¡Ay! Se enfermó mi hijito.

PEDRO: ¿Qué tiene?

MARÍA: Está mal del estómago.

PEDRO: ¡EL CÓLERA!

MARÍA: ¡Qué cólera!

PEDRO: No, no; qué cólera, no. (Salen. Pedro explicándole lo que es el cólera)

NARRADOR: Y comenzaron las peleas.


JUAN: (Ingresa) Solo le pedí un cafecito.

ROSA: Yo solo le dije que se lavara las manos.

NARRADOR: Hasta que un día…

MARÍA: ¡Esto no puede continuar! Tenemos que hacer algo.

JUAN: (Que venía peleando) ¿Qué cosa?

TITO: ¿Qué podemos hacer?

MARÍA: Ir a reclamar a las autoridades. ¿Hasta cuándo vamos a estar sin agua?

TITO: Eso, tenemos que ir a reclamar a la autoridad. En mi casa se han enfermado hasta los ratones.

(Todos van a buscar a la AUTORIDAD. Lo encuentran regando su jardín)

ROSA: (Sorprendida) Miren, está regando su jardín.

MARÍA: ¿Regando su jardín?

PEDRO: ¿Qué cosa?

JUAN: ¿Regando su jardín?

TITO: ¿Con qué?

MARÍA: Con agua, pues.

TITO: ¿Agua? ¿De dónde?

(Con la AUTORIDAD)

MARÍA: Oiga, señor, queremos hablar con usted.

AUTORIDAD: ¿Conmigo? Muy bien, pero antes contéstenme una pregunta.

ROSA: ¿Una pregunta?

AUTORIDAD: Muy simple.

PEDRO: ¿Qué pregunta?

AUTORIDAD: ¿Ustedes votaron por mí?

(Unos hacen el gesto de sí, otros de no. Se miran, se ponen de acuerdo rápidamente)

JUAN: Sí, por supuesto.

AUTORIDAD: Muy bien, entonces hablemos.

MARÍA: ¿Por qué no hay agua?

AUTORIDAD: ¿Por qué, qué?

ROSA: Por qué no hay agua.

AUTORIDAD: ¿Cómo que no hay agua? ¿Y esto qué es?... (Enseñando el agua que está usando para regar)

TITO: ¿Eso?... agua.

PEDRO: Sí, agua.

TITO: (Tocando) Sí, es agua.

AUTORIDAD: ¿Entonces, por qué dicen que no hay agua?

PEDRO: Porque no hay agua.

AUTORIDAD: ¿Dónde?

MARÍA: En mi casa.

ROSA: Ni en la mía.

TITO: En la mía tampoco.

PEDRO: En mi casa hace un montón de tiempo que no hay agua.

AUTORIDAD: ¡Qué raro! Aquí siempre hay.

MARÍA: (Enojada) ¡Pues en la mía no!

AUTORIDAD: Y yo qué culpa tengo.

ROSA: ¿Cómo qué culpa? Usted es la AUTORIDAD. Usted, cuando estaba de candidato, nos dijo que iba a solucionar nuestros problemas…

PEDRO: Y el problema no solo es la falta de agua.

JUAN: Claro que no; la gente se ha comenzado a enfermar, principalmente los niños.

TITO: Y han comenzado a invadirnos los ratones.

AUTORIDAD: Pero no se molesten, tómenlo con calma. Compren un gato. Yo vendo gatos, les puedo hacer un precio especial.

TITO: No se haga el chistoso. Hay tantos ratones que hasta los gatos se han asustado y se han ido.

JUAN: Queremos que solucione la falta de agua.

AUTORIDAD: Bueno, una sola cosa a la vez; orden. Si no, no les voy a poder atender. ¿En qué quedamos? ¿Vemos el asunto del agua?, ¿las enfermedades? ¿o los ratones?

(Gran discusión entre todos)

MARÍA: El agua…

TITO: Los ratones…

ROSA: Las enfermedades…

AUTORIDAD: Bueno, saben qué, voy a hacer algo genial.

JUAN: ¿Qué cosa?

AUTORIDAD: Voy a nombrar una comisión para que estudie la forma de solucionar sus problemas.

PEDRO: ¿Una comisión?

AUTORIDAD: Sí. Así que, ahora, váyanse a su casa y preparen un escrito dirigido a esa comisión para que les solucione sus problemas. Adiós.

(Se quedan solos. Se miran las caras)

PEDRO: Va a nombrar una comisión…

TITO: ¿Una comisión? ¿Qué es eso? ¿Algo importante?

JUAN: Muy importante.

TITO: ¡Ah!…

PEDRO: Hay que hacer el escrito.

JUAN: ¿Quién hace el escrito?

PEDRO: Tú.

TITO: Y yo, ¿por qué?

MARÍA: Escribe nomás.

TITO: No, no. Hay que elegir un Presidente de reclamos.

PEDRO: Ya, yo soy.

TITO: Ya está, escribe.

PEDRO: No, yo soy el Presidente; escribe el secretario.

ROSA: Ya, no se hagan los payasos. Lo escribimos todos y lo firmamos todos. Aquí no necesitamos Presidentes.

MARÍA: Total, ¿qué va a presidir? ¡A los ratones?

(Ingresan un gran papel y un gran lápiz. Firman todos)

TITO: ¿Te gusta mi firma?

JUAN: No.

TITO: Entonces hago otra.

ROSA: Déjense de tonterías y apúrense. Tenemos que presentar esto hoy mismo.

(Terminan y salen llevando el papel. Llegan ante un FUNCIONARIO. Es la misma persona que hizo de AUTORIDAD)

FUNCIONARIO: ¿Sí, qué desean?

PEDRO: Venimos a entregar este escrito.

FUNCIONARIO: A mi secretario, por favor.

(Van al SECRETARIO. Es la misma persona que hizo de FUNCIONARIO)

SECRETARIO: ¿Sí, qué desean?

JUAN: Venimos a entregar este escrito.

SECRETARIO: A mi asistente, por favor.

(Van al ASISTENTE. Es la misma persona que hizo de SECRETARIO)

ASISTENTE: ¿Sí, qué desean?

TITO: Venimos a entregar este escrito.

ASISTENTE: A mesa de partes, por favor.

(Van a MESA DE PARTES. La misma persona que hizo de ASISTENTE, cerrando su oficina)

MISMO: ¿Sí, qué desean?

TODOS: Venimos a entregar este escrito.

MISMO: Ya es muy tarde. Preséntenlo el día lunes, tempranito, a las 11 de la mañana.

NARRADOR: Tuvieron que volver el lunes, el martes, el miércoles… todos los días durante dos semanas. Siempre faltaba algo. Hasta que un día…

MISMO: Pero, este papel está cochino.

TITO: Oiga, no me diga chino.

MISMO: No le digo chino, ¡cochino!

ROSA: ¿Y cómo quiere que esté después de dos semanas?

MISMO: Pero…

ROSA: Nada de peros, ya nos cansamos. Lo recibe usted o…

MISMO: ¿O qué?

MARÍA: (Furiosa) ¡Quiere averiguar!

MISMO: No, no; así está bien.

TITO: Vaya, hoy día también faltaba algo.

JUAN: ¿Qué cosa?

TITO: Su chiquita.

(Por el otro lado ingresa el COMISIONADO. La misma persona que hace de FUNCIONARIO. Declama con gran pompa)

COMISIONADO: Atendiendo el clamor popular, esta comisión recomienda que se contraten los servicios necesarios para exterminar a los ratones.

(Todos quedan mirándose las caras. Hasta que…)

MARÍA: ¿Y ya vamos a tener agua?

PEDRO: No sé, no ha dicho nada de eso.

ROSA: Oiga, señor. ¿Y el agua?

TODOS: ¿Y el agua?

COMISIONADO: Un momento. No hagan tumulto. Nosotros hemos leído sus reclamos y estamos atendiéndolos. Ya hemos dado nuestra recomendación, y ahora es cosa de la AUTORIDAD.

ROSA: ¿O sea que ustedes no van a hacer nada?

COMISIONADO: Nosotros solo damos una recomendación.

JUAN: ¿Y para esto hemos estado yendo y viniendo durante dos semanas?

MARÍA: Vamos donde la AUTORIDAD, nos debe una explicación.

TODOS: ¡Vamos!

(Van. Con la AUTORIDAD. Lo encuentran acomodando unas cajas)

TITO: Señor, hemos llegado.

AUTORIDAD: ¡No!… ¡Han venido!

TITO: ¿Cómo?

AUTORIDAD: Han venido.

TITO: ¿Qué quiere decir?

AUTORIDAD: Si yo los hubiera llamado, estarían llegando; pero como no los he llamado, han venido.

MARÍA: Ya déjese de jueguitos de palabras. Hemos venido a reclamar…

AUTORIDAD: ¿Cómo que a reclamar, justamente ahora que les tengo lista la solución a sus problemas?

TODOS: ¿La solución a nuestros problemas?

AUTORIDAD: ¡Sí!

PEDRO: ¿Ya vamos a tener agua?

ROSA: ¿Vamos a poder curar a los niños?

JUAN: ¿Acabaremos con los ratones?

AUTORIDAD: Un momentito, ya les dije que vamos en orden. A ver, cierren los ojos.

TITO: ¿Para qué?

AUTORIDAD: ¿Cómo para qué? Para darles una sorpresa, pues. ¿Qué pasa? No tienen espíritu festivo.

(Algunos alegres, otros de mala gana, etc. Cierran los ojos)

ROSA: A ver, pues…

AUTORIDAD: (Saca, de una de las cajas, una gran ratonera) ¡Tatatataaaam!… ¿Qué les parece?

PEDRO: ¿Y qué vamos a hacer con eso?

AUTORIDAD: ¿Cómo qué van a hacer?… Siguiendo las recomendaciones de la comisión, que ha estudiado sus problemas, hemos encontrado, tras muchas noches en vela, una solución viable a sus problemas, y aquí se las presentamos. Con créditos muy blandos, pagaderos en muchos años y en cuotas muy bajas, todos y cada uno de ustedes podrán llevarse esta modernísima ratonera digital. Esta ratonera es insuperable para atrapar a los ratones; tiene incorporada una mini computadora que va informando cuántos ratones caza por día, si son hembras o machos, el color, la raza, la edad, sus preferencias, sus costumbres habituales, etcétera, etcétera. Solo tienen que machucar este botón. ¡Ah! Eso sí: esta es una máquina de última generación; para que funcione bien tienen que utilizar un queso muy fino, de preferencia importado; por ejemplo, un roquefort italiano.

TITO: Pero yo solo tengo un quesito serrano.

AUTORIDAD: ¡Ah, no! Eso es peligrosísimo para el mecanismo de esta moderna ratonera; la estropearía definitivamente. Miren ustedes, la garantía no respalda esos maltratos al finísimo mecanismo de esta ratonera. Bueno, bueno; formen una cola y de uno en uno van firmando estas letras y estos documentos, y después toman una caja; en cada una hay una ratonera como esta.

MARÍA: Un momentito. Nosotros no vamos a firmar nada ni nos vamos a llevar nada así porque sí.

AUTORIDAD: Oiga, pero qué le pasa a usted. Bueno, bueno; si usted no firma, no se queje de los ratones y deje el paso al siguiente.

ROSA: Ningún siguiente.

(Se arma un lío en el que todos hablan. Finalmente…)

PEDRO: Bueno, hagamos lo siguiente: nos llevamos una, de prueba.

AUTORIDAD: ¿Cómo?

ROSA: (Gritando) ¡Nos llevamos una, de prueba, o no nos llevamos nada!

AUTORIDAD: Bueno, está bien. Pero una nomás, ah.

(Salen llevándose una ratonera)

AUTORIDAD: (Para sí) ¡Esta bruja me malogró el negocio!

(Otro lugar. Se escucha un fuerte golpe)

MARÍA: (Pasa quejándose) ¡Ay! Me chanqué el dedo.

ROSA: (Otro golpe. Pasa saltando en un pie) Me chanqué el pie.

TITO: (Otro golpe. Llamando) ¡Auxilio! Ayúdenme, este aparato me chapó de la cabeza.

(Todos corren al lugar de donde proviene el grito)

PEDRO: (Ingresando) ¿Pero cómo te agarró del cuello?

TITO: Es que me provocó el quesito y quise darle una mordidita.

JUAN: Si serás… Ese queso es para los ratones.

ROSA: Esto no me gusta: gasto más dinero en el queso para los ratones que en el queso para el desayuno de mi hijo.

MARÍA: Tienes razón.

PEDRO: Hay que devolver ese aparato.

TITO: Además, ya van no sé cuántos días y no ha chapado ni un solo ratón. Solo a nosotros.

JUAN: Sí, y los ratones siguen aumentando.

MARÍA: Y los chicos se siguen enfermando.

ROSA: Y no hay agua.

TODOS: ¡No hay agua!

JUAN: Oigan, ¡allí está el origen de nuestros problemas!

TITO: ¿A qué te refieres?

JUAN: Los ratones aparecieron con la suciedad, y la suciedad apareció por la falta de agua.

ROSA: La culpa es de la falta de agua.

TODOS: La falta de agua.

PEDRO: Vamos a devolver ese aparato y a decirle que todo se solucionaría con agua.

TODOS: Vamos.

(Salen todos. Entra la AUTORIDAD, seguido por todos)

AUTORIDAD: Así que, según ustedes, todo se solucionaría con agua.

JUAN: Como ya le explicamos, los ratones y las enfermedades aparecieron con la suciedad, y la suciedad apareció por la falta de agua.

AUTORIDAD: Y si nos volvemos a equivocar… Fíjense que ya nos equivocamos con las ratoneras, y yo he perdido un negociaso.

PEDRO: ¿Cómo dice?

AUTORIDAD: Nada, nada; yo me entiendo. Voy a consultarlo con la comisión. Regresen dentro de unos días a ver qué recomendación nos dan.

(Salen todos. En el barrio aparece un VENDEDOR DE AGUA. Es el mismo que hace de AUTORIDAD)

AGUADOR: ¡Agua! ¡Agua contra los ratones!

MARÍA: ¿Cómo?

ROSA: ¿Agua?

MARÍA: ¿Está trayendo agua?

AGUADOR: Sí, aquí tengo un montón en la cisterna.

MARÍA: Pues deme usted.

AGUADOR: ¿Cuántos baldes quiere?

MARÍA: ¿Cuántos baldes? Pues todos; tengo un montón de ropa que lavar y cosas que limpiar.

ROSA: Yo también.

TITO: Y yo. Uff, si supieran.

PEDRO: Y yo, además, tengo que bañarme; estoy tan sucio que he subido de peso.

JUAN: (Entrando con un balde) Vamos, apúrese, deme el agua.

AGUADOR: Un balde, diez soles.

JUAN: ¿Qué dice?

AGUADOR: Un balde, diez soles. Do you understand, or not?

TITO: ¿Imata ninki?

ROSA: ¡Ya déjense de sonseras! Dice que cada balde de agua cuesta diez soles.

TODOS: ¿Qué cosa?

TITO: ¡Está loco! Que se lleve su agua.

PEDRO: Sí, que se la lleve.

AGUADOR: ¡Ah! Bueno, me la llevo. Total estamos en un mercado libre: si ustedes quieren me compran, si yo quiero les vendo.

(Hace como que se va)

MARÍA: Pero necesitamos el agua.

PEDRO: Y yo solo tengo cinco soles.

AGUADOR: Entonces le vendo medio balde.

(Todos ponen cara de circunstancias, pero se ven obligados a aceptar. Reciben medio balde, una ollita, una taza, etc. El aguador les cobra a todos)

AUTORIDAD: (Dirigiéndose a todos) Señoras y señores, tengo un importante anuncio que hacerles. Después de estudiar profundamente nuestros problemas, hemos llegado a la siguiente conclusión: debemos convocar a un especialista en problemas para que solucione nuestros problemas. Hemos decidido también ofrecer a quien solucione nuestros problemas una jugosa recompensa. La recompensa consistirá en una importante suma de dinero en efectivo.

PEDRO: Pero si ya hemos dicho que nuestros problemas se solucionarían con agua.

AUTORIDAD: Pero, señores, ya estamos distribuyendo agua; y como ustedes mismos dicen, eso no ha solucionado nada.

JUAN: Es que con esas gotitas de agua, que nos cuestan como si fueran de oro, no vamos a solucionar nada.

AUTORIDAD: Usted lo ha dicho: así no vamos a solucionar nada.

JUAN: No me refiero a eso. Digo que necesitamos más agua. Agua en los caños, no en baldecitos que nos cuestan una fortuna. Los aguateros se están volviendo millonarios con nuestras necesidades. A ver, dígame: ¿quién está detrás del negocio de los aguateros?

AUTORIDAD: (Turbado) No me cambie de tema, señor. Decíamos que estamos convocando a los especialistas para que nos ayuden a solucionar este problema.

(Pone un gran cartel con la solicitud. Cuando todos salen, entran ratones por todos lados, bailan, se divierten. Hacen gorritos, avioncitos y toda suerte de juguetes con el cartel. Salen. Entra JHON SMITH)

JHON: (Cantando: I like to live in America…) (En gringo) Señorras y señorres, good días… He venido trayendo la solución a sus prroblemas. Porque a mi no gustarrme los problemas. Mi amarr la paz.

AUTORIDAD: (Entrando. Saluda efusivamente al recién llegado) Bienvenido a nuestras tierras, ¡qué gusto verlo por aquí! No sabe lo bien que nos sentimos cada vez que usted viene; nos hace sentir felices, nos hace sentir mejores, nos hace… no tengo palabras para explicarle.

JHON: No imporrtarr… si tener dinerro es suficiente. ¿What is your problem?.

AUTORIDAD: I don't have problems. The problem is he gives them.

JHON: Who are they?

AUTORIDAD: Ah, people give the town.

JHON: Good, it doesn't care. The important thing is that they pay.

AUTORIDAD: Certainly. (Dirigiéndose a todos) Bueno, amigos, como pueden ver, acaba de llegar la solución a todos sus problemas. Mister John Smith se hará cargo de todo.

JHON: Amigos, no prreocuparrse más, dejarr todo in my hands. Inmediatamente pondrré hands a la obra.

TITO: ¿Quién es jands?.

AUTORIDAD: Cállese, por favor, no muestre su incultura.

TITO: ¿Cuál incultura? Yo nada más quiero saber quién es jands.

PEDRO: "Hands" significa "manos". Quiere decir que va a poner manos a la obra.

TITO: ¡Bah! Estos patas siempre cambiándole de nombre a las cosas. Manos son manos.

(Ingresan los ratones, huyendo. Van de un lado a otro. Detrás aparecen los pobladores con escobas y todo utensilio de limpieza. Lucen contentos mientras limpian todo)

JHON: (Ingresando) ¿Y qué me dicen ahorra?

AUTORIDAD: Es usted una maravilla.

JHON: Analicé detenidamente la situation y comprrendí que el problem erra la falta de agua.

PEDRO: Oiga usted, ¿por qué tanta fiestita, si lo que el señor ha hecho es algo que hace tiempo veníamos diciendo?

AUTORIDAD: Cállese, malagradecido. ¿Qué va a pensar Mister John Smith?.

JHON: Bueno, señorres, su problem a terrminado, por lo tanto my work también; ahorra debo retirrarrme. En este momento hay algún prroblema en alguna parrte del mundo. Porr favorr, pagarr mi facturra.

AUTORIDAD: How much?

JHON: (Le habla al oído)

AUTORIDAD: (Con cara de sorpresa) Pe… pe…

JHON: ¿Quién ser Pepe, ¿el tesorrerro?

AUTORIDAD: No. Digo que… Amigo Smith, nosotros no tenemos esa suma de dinero.

JHON: ¿Cómo dice? ¿Ustedes querrerr estafarrme? ¿Después que I arriesgué mis hands abrriendo esa llave que se había oxidado por falta de uso?

JUAN: ¿Cómo dice? ¿Solo había que abrir una llave?

AUTORIDAD: (Turbado al ser descubierto) No, no, no; lo que el señor Smith trata de decirnos es que tuvo que usar unas llaves especiales para hacer su trabajo.

JHON: (Llevando a un lado a la AUTORIDAD) What happen? ¿Porr qué no pagar?

AUTORIDAD: (Suplicando) Señor Smith, no tenemos esa plata.

JHON: Oh, no te preocupes, no yorres. Mi siempre tiene la solución. (Al oído) Tu hacerr lo que yo decirr y mi darrte una parrte.

(Se ilumina el rostro de la AUTORIDAD. Asienten, como acordando ir a medias)

JHON: (Dirigiéndose a los pobladores) Amigos, no prreocuparrse, mi no gustarr la prreocupación. No poderr pagarr ahorra, no imporrta; yo darrte crredito: un año, dos, cinco, cincuenta, cien años, los que tu necesites. (En perfecto español) ¡Ah! Eso sí: necesito una garantía; ustedes saben, así son los negocios. En garantía por lo que ustedes me deben, después de la esforzada tarea que he realizado, voy a llevarme sus colores, y cuando ustedes me paguen se los devuelvo. ¿De acuerdo?.

(Antes de que nadie pueda responder, Jhon Smith comienza a recoger los colores de las ropas, de la escenografía, de todas partes, dejando todo negro)

NARRADOR: Y el pueblo se sumió en la tristeza, y ya nadie volvió a sonreír. 

Juan Arcos

Mayo de 1998

No hay comentarios: